Esta es una breve mención de varios acontecimientos históricos, la Ilustración, la Revolución de Francia, la Independencia de las trece colonias y la Revolución Industrial; donde pretendemos mostrar como el desarrollo social, político y económico de la humanidad, no son logros del presente sino que se apoyan en acontecimientos pasados que se interrelaciona entre si, a través de una progresión de ideas y acciones.
En primer lugar analizaremos de forma breve y clara, el siglo de las luces, movimiento filosófico, que tenia como objetivo elevarla razón y la libertad por encima de las tinieblas y el fanatismo.
En segundo lugar expondremos lo más relevante de la Revolución francesa que contribuyo a la transformación en los que se apoyaba el Estado, mostrando la fuerza que habían tomado las ideas de la Ilustración en este país.
También daremos un repaso a la Independencia de las trece colonias, que se conformo en una nueva nación, el surgimiento de una nueva geografía política y económica. Y finalmente, llegamos a la Revolución Industrial que trajo innovaciones tecnológicas, que sustituyeron la energía humana y animal por la mecánica.
A lo largo de la historia de la historia de la humanidad, en varias ocasiones se habían producido ya acontecimientos que revolucionaron los hábitos de pensamiento, como los descubrimientos del siglo XVII y XVIII. La revolución intelectual de la Ilustración, sin embargo, tuvo un alcance mayor que cualquiera de los trastornos anteriores y sus consecuencias fueron, quizá, más importante para nuestra generación.
El progreso intelectual de esta época se debió a factores nacidos de los movimientos económicos y culturales más importantes de la historia de Europa desde el final de la Edad Media. Como fueron la influencia del Renacimiento, la prosperidad creciente de las clases medias y los amplios horizontes intelectuales que abrió el conocimiento de tierras lejanas y pueblos extraños hasta entonces ignorados.
La Ilustración, una ironía de la historia, fue un periodo en el que déspotas arrogantes gobernaban a su antojo a sujetos incapaces de pensar por sí solos y, por tanto, dóciles y fáciles de manejar. Fue también un periodo de progreso intelectual asombroso, en lo que los monarcas absolutos nada tuvieron que ver.
Comenzó en Inglaterra por el año 1680 y se difundió por la mayoría de los países del norte de Europa y llegó incluso hasta América. Pero fue en Francia donde la Ilustración alcanzó su manifestación suprema y fue en el siglo XVIII cuando tuvo verdadera importancia.
Francia conoció, más que ningún otro país, un desarrollo sobresaliente de estas ideas y el mayor número de propagandistas de las mismas. Fue allí donde el filósofo, político y jurista Charles-Louis de Montesquieu, uno de los primeros representantes del movimiento, empezó a publicar varias obras satíricas contra las instituciones existentes, así como su monumental estudio de las instituciones políticas, El espíritu de las leyes (1748).
Fue en París donde Denis Diderot, autor de numerosos panfletos filosóficos, emprendió la edición de la Enciclopedia (1751-1772); con ayuda de los más prestigiosos escritores de la época, entre los que figuraban Voltaire y Montesquieu.
La Enciclopedia francesa fue una obra colectiva que pretendía recopilar todo el saber del siglo, dar soluciones e ilustrar. Dentro de la variedad de su contenido existieron fundamentos comunes como el carácter reformista, monárquico, anti absolutista y anticlerical.
También como una poderosa arma de propaganda contra la autoridad eclesiástica, la superstición, el conservadurismo y el orden semipedal de la época; al presentar las posiciones de la Ilustración y atacar a sus oponentes.
En consecuencia, Diderot y sus colaboradores se convirtieron en el blanco de las críticas clericales y reales.
Se podría resumir el espíritu de la Ilustración como una creencia optimista en el poder de la razón. Pero la razón entendida no como principio, sino como fuerza capaz de transformar lo real: la razón como medio de investigar y por lo tanto como posibilidad de reorganizar la sociedad a base de principios racionales.
Se intentaba el conocimiento y el dominio de la Naturaleza y se colocaba la experiencia como base de la ciencia moderna, en un implícito empirismo que llevaba consigo un fuerte carácter utilitario. La reforma se intenta llevar a cabo mediante el despotismo ilustrado.
Pero al mismo tiempo la Ilustración aportaba también una fuerte crítica del concepto de autoridad, que, por otra parte, conducía a la secularización de la cultura, motivando una reacción contra el escolasticismo contra reformista. Además se potenciaba el valor de la crítica como oposición a los valores de la tradición. Llevaba consigo también una convicción profunda de la igualdad de todos los hombres y el deseo de sustituir la división en clases por una concepción igualitaria de la sociedad.
El siglo de las luces alcanzó su pleno florecimiento en Francia durante el siglo XVIII, bajo la dirección de Voltaire y de otros críticos del orden establecido que pensaban lo mismo que él. Voltaire despreciaba el optimismo afectado, según el cual los males de cada uno contribuyen al bien de todo y que todo resulta bien a la larga en el mejor de los mundos posibles. El veía, por lo contrario, que en este mundo reinan la miseria, el odio, la lucha y la opresión. Consideraba bárbaras todas las restricciones de palabra y opinión. Prodigaba casi tanto los ataques contra la tiranía política, sobre todo cuando provocaba la muerte de millares de personas para saciar la ambición de los déspotas.
David Hume dio un paso revolucionario en la historia de la filosofía durante la Ilustración, al rechazar la idea de causalidad, argumentando que "la razón nunca podrá mostrarnos la conexión entre un objeto entre otro si no es ayudada por la experiencia y por la observación de su relación con situaciones del pasado. Cuando la mente, por tanto, pasa de la idea o la impresión de un objeto, a la idea o creencia en otro, no se guía por la razón, sino por ciertos principios que asocian juntas las ideas de esos objetos y los relaciona en la imaginación".[1]
La Ilustración se inspiró en parte en el racionalismo de Descartes, Spinoza y Hobbes, y sobre todo en Isaac Newton y John Locke. Aunque Newton no era filósofo en el sentido corriente de la palabra, su obra tiene la importancia más profunda para la historia del pensamiento pues somete al mundo de la naturaleza a una interpretación mecánica precisa. La influencia de Locke, si bien fue muy distinta a la de Newton, no fue menos importante. Locke creo una teoría del conocimiento que sirvió de principio fundamental a la filosofía de la "Ilustración". Rechaza la doctrina cartesiana de las ideas innatas y sostiene que todos los conocimientos humanos proceden de la percepción por los sentidos.
Otras piezas indispensables de la Ilustración fueron, sin lugar a dudas, Charles-Louis de Montesquieu (conocido universalmente por sus Cartas persas y El espíritu de las leyes) y Juan Jacobo Rousseau (destacando entre sus obras Emilio, La educación, Confesiones y Contrato social).las ideas de estos dos filósofos fueron el fermento de lo que luego sería la Revolución de Mayo de 1810, inicio de la emancipación de América Latina. Con anterioridad a esa fecha los libros de Montesquieu eran leídos en secreto y a escondidas, aunque sus seguidores no dudaron en hacer público su furor por los principios de los fisiócratas y los librecambistas.
Ningún otro movimiento, ha contribuido más a disipar las densas nieblas de la superstición y las prohibiciones ilógicas que envolvían todavía al mundo occidental. El racionalismo de la Ilustración ayudó a romper las cadenas de la tiranía política y a debilitar el poder de un clero sin conciencia. Su ideal de libertad religiosa fue una de las causas principales de la separación de la Iglesia y el Estado y de que los judíos se libraran de las restricciones antiguas. El humanitarismo que implicaba su oposición a la tiranía dio origen a la agitación en favor de la reforma penal y la abolición de la esclavitud. El deseo de un orden social natural contribuyó a que se pidiera la destrucción de todos los vestigios del feudalismo, así como de los monopolios y privilegios inmerecidos.
Si la Ilustración tuvo alguna consecuencia perjudicial fue probablemente la tendencia a fijar en la mente de los seres humanos una concepción estática del universo. Los filósofos más importantes del siglo XVIII suponían que todo había sido creado de una vez y en forma perfecta por un Dios omnipotente. El universo era solo un reloj gigantesco que funcionaba por sí solo a través de los siglos. Estaba lejos de percibirse con claridad la idea de mundos, organismos e instituciones en constante proceso de nacimiento, crecimiento y muerte.
La Ilustración se puede definir con una afirmación de Kant “sea Sapere Aude”, es decir, atrévete a pensar por ti mismo. [2]
La Revolución Francesa en general fue un período de muchas guerras, incertidumbre, asesinatos, entre otras cosas. Se desarrolló entre 1789 y 1799 y algunas de sus causas fueron la Ilustración, el Despotismo Ilustrado, un odio a la monarquía, una oposición al Antiguo Régimen manifestada en la forma de división de la sociedad; aunque pueden considerarse otras causas económicas y sociales, que contribuyeron a su desencadenamiento, el cambio que generó fue de tipo político, ya que significó la lucha contra el absolutismo monárquico.
Esta revolución logro que cayera la primera monarquía para instalar un gobierno elegido por el pueblo.
En la sociedad francesa se encontraba primero el clero, al que seguía la nobleza y por ultimo toda la población que no integraba los dos anteriores; sin embargo la burguesía comenzó a tomar fuerza gracias a la revolución industrial. Los burgueses tenían una gran capacidad económica y eran quienes solventaban los gastos a través del pago de impuestos.
Las ideas de la ilustración iniciaron las primeras manifestaciones en contra de las monarquías que se fundamentaban en la elección divina y eran hereditarias, al fundamentarse en la razón y cuestionándolo la religión. Comenzaron a tomar como propias las ideas de igualdad, división de poderes, soberanía, etc.
Todo esto ocurre cuando Francia se encuentra en una crisis económica por el despilfarro del rey, por lo que se imponen nuevos impuestos. Este problema queda en manos de los estados generales. La burguesía no logro ser reconocida políticamente en estas juntas, así que formo la Asamblea Nacional.
En 1789 esta Asamblea abolió el orden feudal, además de los privilegios de la nobleza y el clero, junto con los tributos.
Una de los acontecimientos más trascendentales fue la proclamación de la Ciudadano, en este mismo año, por la Asamblea Constituyente francesa, aceptada por el Rey de Francia en el mismo año. En ella, se establecía la igualdad de los ciudadanos ante la ley y aseguraba la libertad de comercio y la propiedad privada. Estas ideas concretaban los ideales revolucionarios que eran los de libertad, igualdad y fraternidad.
Dentro de la Asamblea se distinguían dos grupos: el de la burguesía más adinerada, llamados girondinos, que tenían ideas moderadas, o sea, los cambios que proponían eran limitar el poder real, sin quitarle totalmente el mando y que el derecho a voto no alcanzara a los ciudadanos más pobres; y el de los jacobinos, burgueses profesionales o pequeños comerciantes, que querían eliminar la monarquía y establecer una república democrática con voto igualitario y para todas las clases sociales.
En 1792 se creó un Convención Nacional en Francia para crear una nueva constitución que estuvo gobernando hasta 1795 y entre sus logros están la abolición de la monarquía, el nacimiento de la república y la condena de Luis XVI ya que se decía que había sido un rey traidor .
Tiempo después se produjo una crisis, que generó disturbios entre los girondinos y los jacobinos, y para poder solucionar todo esto, el poder ejecutivo quedo a cargo del Comité de Salud Publica siendo su presidente Robespierre. La principal medida que tomó fue la violencia. “Estaba convencido de que los ideales revolucionarios solo podían ser impuestos mediante la violencia, estableció una dictadura del terror con el fin de liquidar cualquier intento contrarrevolucionario.” [3]
Con todo esto se empezó a arrestar a todas las personas que manifestaran cualquier cosa que fuera considerada en contra de la Revolución. Esta medida terminó con más de 1.200 personas guillotinadas, ahogadas o fusiladas y finalmente, la dictadura de Robespierre terminó cuando este fue condenado a morir en la guillotina.
Pero el derecho al voto se les dio solo a los ciudadanos que pagaran impuestos, estableciéndose un gobierno monárquico parlamentario.
En 1799, el poder fue asumido por Napoleón, quien se coronó emperador en 1804. Dictó el Código Civil, con principios liberales y desarrolló el capitalismo.
Otro hecho trascendental fue la Independencia de Estados Unidos las trece colonias: New Hampshire, Massachusetts, Rhode Island, Connecticut, Nueva York, Nueva Jersey, Pennsylvania Delaware, Maryland, Virginia, Carolina del Norte, Carolina del Sur y Georgia.
Ha habido siempre una estrecha relación, entre las convicciones políticas y los juicios que nos merecen determinados eventos históricos, pues nuestra opinión sobre unas doctrinas e instituciones concretas viene marcadamente influida por los efectos pretéritos que les atribuimos. [4]
Los ingleses habían mantenido tradicionalmente buenas relaciones con las trece colonias que habían formado en la costa atlántica de América del Norte. Unas fueron fundadas directamente por la Corona o explotadas por compañías que comerciaban con productos tropicales; otras nacieron tras el establecimiento de colonos exiliados de la metrópoli por motivos políticos o religiosos. Todas gozaban de un grado aceptable de libertad, regidas por gobernadores de la metrópoli, pero con asambleas o parlamentos que les aseguraban su autonomía.
Desde el punto de vista económico habían alcanzado cierta prosperidad. Las ocho colonias del norte basaban su pujanza en la industria y el comercio y estaban lideradas por una rica burguesía. Las cinco colonias del sur eran agrícolas (plantaciones de algodón, tabaco y arroz trabajadas por esclavos negros) y su clase adinerada estaba compuesta fundamentalmente por terratenientes.
Pero dependían de la Corona Británica (su rey era Jorge III), no poseían representación en el Parlamento Británico, y era precisamente allí donde se decidían los asuntos importantes que les concernían, tales como la fijación de impuestos. La ausencia de participación política generaba malestar entre los colonos, deseosos de alcanzar cierto grado de autonomía.
Desde mitad del siglo XVIII existían una serie de factores como la formación de una burguesía nacionalista, la influencia de la ilustración, el monopolio comercial de Inglaterra, la falta de representantes en el parlamento ingles y la política tributaria del rey Jorge III que creó Impuestos al té, algodón, café, plomo, vidrio y la ley del timbre, papel; que dañaban las relaciones entre colonos y Metrópoli.
El desencadenante de la revuelta se produjo tras la Guerra de los Siete Años que Inglaterra había mantenido con Francia (1756 y 1763). Este conflicto generó una crisis financiera del Estado que la Corona intentó paliar recurriendo al forzoso concurso económico de los colonos en forma de nuevos impuestos
Estableciendo primero un impuesto del timbre, sello que tenían que llevar los documentos jurídicos y que fue suprimido; y después un impuesto sobre el té, que acabaría desencadenando la revolución.
Ante la violenta reacción de los colonos, la Corona decidió retirar todas las tasas, salvo la del Té, hecho que provocó el llamado "Motín del Té" acontecido en el puerto de Boston (1773); donde un buque cargado de té fue saqueado por americanos disfrazados de pieles rojas. Ambos impuestos habían sido promulgados sin consultar a las colonias e Inglaterra trató de mantenerlos haciendo uso de la fuerza.
La respuesta a tales hechos por parte de la Corona se concretó en las llamadas "Leyes Coercitivas" de 1774, denominadas por los colonos "Leyes Intolerables", que se aplicaron a la colonia de Massachusetts y que supusieron, entre otras consecuencias, la clausura del puerto de Boston.
Los colonos, considerándolos abusivos, se reunieron en el Congreso de Filadelfia y, tras proclamar la Declaración de Derechos (1774), se declararon independientes (1776). Así nacieron los Estados Unidos de Norteamérica.
La Declaración de Independencia, leída solemnemente en Filadelfia, constituye todavía hoy uno de los textos más innovadores y trascendentes de la historia contemporánea. En él quedaron proclamados los tres principios básicos que constituirían el lema de la Revolución Francesa: “libertad, igualdad y fraternidad“.
De acuerdo con ello, los nuevos estados formaron una república, regida por un presidente y una asamblea o congreso, elegido ambos por todos los habitantes mayores de edad. Se había instituido, pues, un régimen democrático, fijándose los derechos y deberes de gobernantes y gobernados en una ley fundamental o Constitución.
La guerra se inició en abril de 1775 con la batalla de Lexington, esta guerra fue difícil para los americanos durante los tres primeros años. A partir de 1778 (tras la petición de ayuda del científico Benjamín Franklin) las potencias absolutistas Francia (Lafayette) y España intervinieron en apoyo de la joven República. Su pretensión era debilitar a Inglaterra. Asi mimismo intervino Holanda.
En una primera fase, con la ayuda de franceses y españoles, conducidos por George Washington, lograron derrotar a su antigua metrópoli en Saratoga (1777) y Yorktown (1781). Dos años después se firmaba la Paz de Versalles por la que Gran Bretaña reconocía la independencia de los Estados Unidos.
El nuevo Estado surgido de la revolución se asentó sobre un conjunto de valores e instituciones inspirados en el pensamiento liberal e ilustrado que se extendieron posteriormente a otros países.
Garantizan que cualquier persona al nacer goza de una serie de derechos naturales, individuales e intransferibles: a la vida, a la libertad, a la igualdad, a la propiedad, a derrocar un gobierno injusto (soberanía nacional), a la defensa legal ("hábeas corpus"), y a la libertad de expresión, asociación, prensa y religión. Estos derechos fueron plasmados tempranamente en la Declaración de Independencia (Filadelfia, 4 de julio de 1776) redactada por Jefferson y en la Declaración de Derechos del Estado de Virginia (1776).
Esos derechos fueron recogidos en una constitución La Constitución de 1787 que respetaba las singularidades de cada uno de los estados. Y a ella se sometieron (bajo la idea de soberanía nacional) todos los gobernantes y cargos públicos. Supuso la primera plasmación práctica de los principios políticos del liberalismo.
La independencia de las trece colonias marco la primer descolonización, permitió hacer realidad las ideas más avanzadas de la Ilustración. La Constitución de 1787 fue la primera escrita de la historia y La República Federal que articuló el nuevo Estado llevó a la práctica la división de poderes de Montesquieu.
Durante el siglo XVIII, comenzó un proceso que fundió las bases de las sociedades modernas; este fenómeno, conocido como la Revolución Industrial, cambio las estructuras más importantes de la sociedad: la economía, la política e incluso influiría en el proceso de unificación nacional. Que se inició en Inglaterra. Es el momento en que la humanidad inicia un nuevo estilo de vida en su cultura, sus relaciones sociales, su forma de producir, su sistema de mercado, de tecnología y otros aspectos.
La Revolución Industrial, lejos de ser una muestra de los horrores del capitalismo, es un formidable ejemplo de los beneficios del libre mercado. [5]
El proceso de industrialización comenzó en Inglaterra con el desarrollo de nuevas tecnologías que en principio fueron usadas para la industria textil inglesa, un ejemplo de estas nuevas tecnologías es la lanzadera que fue inventada en 1733 para intentar producir hilos de mejor calidad por parte de la industria textil inglesa. Ya desde este punto vemos como la tecnología es el fundamento de todos estos cambios sociales, políticos y económicos, ya que desde que comienza el desarrollo de maquinaria industrial se ve como los trabajadores son reemplazados progresivamente por las maquinas.
“La maquina que originó la revolución industrial sustituye al obrero que actúa a un tiempo con un solo instrumento por el mecanismo que opera de una vez con una masa de instrumentos iguales u homogéneos y lo pone en acción una sola fuerza motriz, cualesquiera que sea la forma de ésta” [6]
La clase obrera o proletariado, eran aquellos que trabajaban para mantenerse a ellos mismos y a sus familias, eran contratados en las fábricas para trabajar. Su valor dependía directamente de su mano de obra, ya que si este producía un gran beneficio así mismo era retribuido aunque no todo lo que él producía era para él, ya que una gran parte de esta producción era para el burgués o capitalista dueño de la fabrica, y era esta diferencia entre la producción y la paga del obrero (salario) lo que le producía riqueza.
La Revolución Industrial se vio precedida por una serie de eventos, tanto a nivel tecnológico como social que influyeron en gran medida en su desarrollo, entre estos están, un aumento acelerado de la población, lo cual no solo creo un buena base para el desarrollo de este periodo, ya que la mano de obra no solo era fácil de conseguir sino que era barata. Este crecimiento también desemboco en un desplazamiento rural hacia zonas urbanas en busca de desarrollo económico.
La revolución agrícola en Inglaterra permitió una producción mas eficiente de alimentos, lo cual tuvo dos consecuencias importantes: el desplazamiento de gran parte del campesinado hacia las ciudades en busca de trabajo en las industrias; y ya que se producía mas alimento en menos tierras, esto facilito la expansión de la ganadería de ovejas, por consiguiente la producción de lana y el desarrollo de tecnologías en busca de mejor calidad textil (avances tecnológicos: la base de la revolución industrial).
El desarrollo de tecnologías innovadoras que facilitaron la producción y el transporte. “La invención de la máquina de vapor fue una de las más importantes innovaciones de la revolución industrial. Hizo posible mejoramientos en el trabajo del metal basado en el uso de coque en vez de carbón vegetal. En el siglo XVIII la industria textil aprovechó el poder del agua para el funcionamiento de algunas máquinas. Estas industrias se convirtieron en el modelo de organización del trabajo humano en las fábricas.”[7]
La expansión colonial por parte de Inglaterra permitió la acumulación de capital y un mercado financiero basado en este capital.
También hubo consecuencias, de las cuales algunas son la base de las sociedades modernas como el nacimiento del movimiento obrero, se desarrollo el capitalismo, se acrecentó el abismo social, se tomo las ciudades como centro y se dejo al campo como simple sustento de estas, el deterioro de relaciones de trabajo (obrero-capitalista) y el desarrollo de tecnologías y ciencias.
La Revolución Industrial fue un proceso determinante en la historia, ya que durante este periodo y como consecuencia de estos es que nuestra sociedad es como es en este momento. Aunque trajo grandes aportes en cuanto al desarrollo tecnológico, trajo también un gran atraso en cuanto al desarrollo social, ya que el sistema económico donde se desarrolla (capitalismo) es el principal causante del abismo social en el que esta sumergida la sociedad moderna, donde el obrero es rebajado al valor de su trabajo y ya no es considerado persona sino herramienta de producción por parte de los burgueses que solamente se encargan de acumular riquezas mientras es el proletariado quien produce.
Definitivamente la Ilustración, la Revolución de Francia, la Independencia de las trece colonias y la Revolución Industrial fueron acontecimientos que marcaron grandes pautas en la historia de la humanidad, sin duda todos se encuentran relacionados y se influenciaron mutuamente.
En estos periodos ocurren grandes cambios desde la conformación de una nueva geografía política y económica en el mundo con la expansión de nuevas potencias, así como otros cambios sociales, tecnológicos y políticos.
Resaltando las luchas de las clases oprimidas por los derechos del hombre que siguen perdurando en la actualidad.
El análisis del conjunto de estos hechos históricos nos puede dar una visión del periodo con la comprensión del avance del imperialismo en el mundo, además de la relación que tienen en los procesos de industrialización y de desarrollo y tecnológico.
Se aprecia la formación de nuevas identidades nacionales, la importancia de la división del poder, del sufragio y su vivencia en la actualidad. También se notan los cambios demográficos y el impacto en los transportes, la producción y en las comunicaciones.
Referencias
· GRIMBERG, Carl. Historia Universal Revolución Francesa. Editorial Arcilla, México, 1985. Pp. 166-298
· KREBS, Ricardo. Breve Historia Universal (hasta el año 2000). Editorial Universitaria, México, 1982. XXIV edición. Pp. 34-56
· GARCIA, Susana. Historia Universal. Editorial Trillas, Mexico, 2008.Pp. 84-129.
· ARMENDARIZ, Karina. Historia II. Editorial Esfinge, Mexico, 2009.Pp.169-181.
· http://redescolar.ilce.edu.mx/redescolar.htm
· http://www.ejemplode.com/42-historia_uni.htm
· http://www.claseshistoria.com/revolucion.htm
· http://mgar.net/var/usa.htm
· http://thales.cica.es/rd/Recursos/rd99/e.htm
· http://fichasdehistoria.blogspot.com/200.htm
Citas
[1]Hume David, Tratados de la Naturaleza Humana, libro III, 1993, pág. 58
[2] Marx Karl, Mijailov M. I., La Revolución Industrial, 2005. Editorial Skla
[3] Ludwig von Mises, “La Acción Humana”, 7ª edición, pág. 39.
[4] Ludwig von Mises, “La Acción Humana”, 7ª edición, pág. 87.
[5] Friedrich Hayek (editor), “El Capitalismo y los Historiadores”, 1997, pág. 109.
[6] Friedrich Hayek (editor), “El Capitalismo y los Historiadores”, 1997, pág. 23
[7] Íbid. Pág. 21-22
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